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La factura electrónica en Colombia: una cronología de 20 años de historia

14/09/2016

Desde 2015, la factura electrónica es un tema que cobra relevancia en la actualidad colombiana, debido al proyecto de masificación de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). Sin embargo, este método digital de facturación no es una novedad en el país. De hecho, está regulado desde el año 2007. Vamos a ver cuál ha sido su evolución y por qué ahora ocupa un lugar protagonista.

  • Para empezar con la cronología de la factura electrónica en Colombia debemos remontarnos más dos décadas atrás. Ya en 1995, el artículo 37 de la Ley 223 la equiparaba como documento de venta a la factura tradicional en papel. Un año después, se realizaron los primeros pilotos exploratorios acerca de esta tecnología.
  • A pesar de los tempranos inicios, fue necesario esperar hasta 2007 para regular la factura electrónica. Entonces se aprobaron dos normativas fundamentales: el Decreto 1929 y la Resolución 14465. El primero define la factura electrónica y explica cómo debe ser expedida, entregada, aceptada y conservada a través de medios digitales. Por su parte, la resolución establece la características técnicas de este sistema.
  • Desde esta fecha, la factura electrónica se habilitó voluntariamente para los contribuyentes que deseasen sumarse a ella. En este sentido, es necesario realizar una solicitud a la DIAN. Pero además resulta imprescindible obtener acuerdos formales con todos los clientes para emplear con ellos esta tecnología.
  • En 2014, se calculaba que solo un 2% de las empresas optaba por la factura electrónica. La necesidad de establecer acuerdos con los clientes, unida a la inexistencia de un estándar definido para los documentos electrónicos que permita la interoperabilidad y garantice la integridad, representan dos frenos para la adaptación.
  • Teniendo en cuenta esta problemática, en 2013 la DIAN comenzó a trabajar en un proyecto de masificación de la factura electrónica, inspirado en el modelo de países como Chile, Brasil o México, a la vanguardia de esta tecnología. El objetivo era corregir los fallos detectados en el sistema actual y promover la obligatoriedad progresiva de los comprobantes electrónicos entre los contribuyentes del país.
  • En noviembre de 2015, el trabajo de la DIAN se cristalizó con la aprobación del Decreto 2242. Esta normativa establece la obligación de emitir factura electrónica para las personas naturales y jurídicas, que seleccione la DIAN. También señala que la incorporación a esta tecnología se producirá de forma gradual teniendo en cuenta criterios como los ingresos, el nivel de riesgos, la ubicación, etc. Otro punto importante de la ley es que las facturas electrónicas deberán utilizar un formato XML y llevar incorporada la firma digital para garantizar mayor seguridad.
  • El 24 de febrero de 2016 se publicó la Resolución 000019. A través de ella, la DIAN determinaba un sistema técnico de control acorde con el Decreto 2242, en el que ponía de manifiesto los requerimientos de la factura electrónica. Entre ellos, hablamos del estándar, el formato de firma digital, la habilitación de los facturadores electrónicos, etc.
  • Unos meses más tarde, el 18 de abril, la DIAN dio luz verde al plan piloto de factura electrónica. Se trata de un proyecto en el que participan 58 empresas colombianas, con el fin de detectar y corregir posibles errores en el modelo de facturación. Previsiblemente, esta fase, se extenderá hasta el próximo mes de octubre. Después, el organismo tributario tendrá seleccionar al primer grupo de contribuyentes que deberá migrar obligatoriamente a la factura electrónica.

Con la masificación de esta tecnología entre los contribuyentes del país se espera reducir las altas tasas de evasión fiscal de Colombia. Además, también se minimizarán los costos económicos, aumentará la sostenibilidad y se incrementará la eficiencia en las empresas, del mismo modo que ha ocurrido en países como México o Brasil.

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